La Corte Suprema de Justicia de Johannesburgo declaró el viernes pasado ilegal el juego en Internet; y las apuestas por este medio puden condenarse con multas de hasta 10 millones de rands – 1.400.000 dólares – y penas de hasta diez años de cárcel.

Los jugadores online de Sudáfrica creen que esta medida tomada por la justicia no tiene sentido, ya que muchos sitios de juego y apuestas operan desde el extranjero.








